El dolor cervical y el dolor de cabeza asociados a la postura son cada vez más frecuentes en consulta. Sin embargo, hay un factor que muchas personas pasan por alto: la hidratación.
¿Puede la deshidratación influir en el dolor postural?
¿Existe relación entre beber poca agua y la aparición de dolor cervical o cefaleas?
Desde la fisioterapia especializada, la respuesta es clara: sí, la deshidratación puede agravar e incluso desencadenar dolor postural, especialmente en personas que ya presentan sobrecarga cervical.
En este artículo, Miguel Ángel Caravaca explica cómo la falta de hidratación afecta al sistema musculoesquelético y por qué puede empeorar cuadros como la migraña postural.
¿Qué ocurre en el cuerpo cuando estamos deshidratados?
El cuerpo humano está compuesto aproximadamente por un 60% de agua. El tejido muscular, los discos intervertebrales y las articulaciones dependen del equilibrio hídrico para funcionar correctamente.
Cuando hay deshidratación:
- Disminuye la elasticidad muscular.
- Se reduce la capacidad de amortiguación de los discos intervertebrales.
- Aumenta la fatiga muscular.
- Se altera la conducción nerviosa.
- Se incrementa la percepción del dolor.
En personas con sobrecarga cervical, estos factores pueden potenciar el dolor postural.
Relación entre deshidratación y dolor cervical
Los discos intervertebrales cervicales están compuestos en gran parte por agua. Su función es absorber cargas y permitir movilidad.
Cuando existe deshidratación:
- El disco pierde volumen.
- Disminuye su capacidad amortiguadora.
- Aumenta la presión sobre estructuras articulares.
- Se incrementa la rigidez cervical.
Si además la persona mantiene una postura mantenida frente al ordenador, el efecto se multiplica.
Este escenario favorece la aparición de dolor cervical y puede agravar cuadros como la migraña postural.
¿Cómo influye la deshidratación en el dolor de cabeza?
La falta de agua puede provocar:
- Disminución del volumen sanguíneo.
- Alteración del equilibrio electrolítico.
- Mayor sensibilidad del sistema nervioso central.
- Contractura muscular refleja.
En personas con sobrecarga cervical, esta combinación puede facilitar la aparición de dolor irradiado hacia la cabeza.
En consulta, es frecuente encontrar pacientes con dolor recurrente que presentan una hidratación insuficiente como factor contribuyente.
Deshidratación y migraña postural: ¿existe relación directa?
Sí, existe una relación indirecta pero significativa.
La migraña postural tiene un origen mecánico cervical. Sin embargo, la deshidratación puede:
- Aumentar la rigidez muscular.
- Disminuir la tolerancia a la carga postural.
- Favorecer contracturas suboccipitales.
- Incrementar la percepción del dolor.
Cuando estos factores se combinan con mala ergonomía o estrés, el riesgo de migraña postural aumenta.
Es importante entender que la hidratación no es la causa primaria, pero sí puede ser un factor amplificador del dolor.
El papel de la musculatura profunda cervical
La musculatura profunda cervical necesita un equilibrio metabólico adecuado para funcionar correctamente.
Cuando hay deshidratación:
- Disminuye la resistencia muscular.
- Aumenta la fatiga precoz.
- Se altera la estabilidad cervical.
Esto provoca que la musculatura superficial (trapecio, elevador de la escápula) compense, generando sobrecarga.
En este contexto, el dolor postural se intensifica y puede derivar en migraña postural.
Factores que aumentan el riesgo
Algunos perfiles tienen mayor probabilidad de sufrir dolor postural asociado a deshidratación:
- Trabajadores sedentarios.
- Personas que consumen mucho café.
- Deportistas con reposición hídrica insuficiente.
- Personas con alto nivel de estrés.
- Pacientes con antecedentes de migraña postural.
En estos casos, la hidratación adecuada forma parte del tratamiento preventivo.
Señales de que la deshidratación puede estar influyendo
- Dolor que empeora a lo largo del día.
- Sensación de rigidez cervical progresiva.
- Cefalea leve que mejora al beber agua.
- Fatiga muscular generalizada.
- Orina oscura o baja frecuencia urinaria.
En consulta, estos datos forman parte de la anamnesis completa.
Abordaje desde la fisioterapia especializada
En la clínica de Miguel Ángel Caravaca, el tratamiento no se limita a la terapia manual.
El abordaje integral incluye:
1. Valoración biomecánica cervical
Análisis de movilidad y sobrecarga.
2. Terapia manual específica
Movilización cervical alta.
3. Ejercicio terapéutico
Fortalecimiento profundo cervical.
4. Educación ergonómica
Adaptación del entorno laboral.
5. Educación en hábitos saludables
Incluyendo hidratación adecuada.
Cuando existe migraña postural, todos estos elementos son fundamentales.
¿Cuánta agua deberías beber?
No existe una cifra universal, pero como referencia general:
- Entre 30-35 ml por kilo de peso corporal.
- Aumentar en verano o con actividad física.
- Reducir consumo excesivo de diuréticos como café o alcohol.
La hidratación debe ser constante durante el día, no solo cuando aparece sed.
¿Puede la deshidratación cronificar el dolor postural?
Indirectamente, sí.
Cuando el cuerpo funciona con déficit hídrico mantenido:
- Se altera la recuperación muscular.
- Aumenta la inflamación de bajo grado.
- Disminuye la capacidad adaptativa.
En personas con predisposición a migraña postural, esto puede favorecer la recurrencia.
Por eso, el tratamiento no debe centrarse solo en el síntoma.
Prevención integral del dolor postural
Para reducir el riesgo:
- Mantener hidratación adecuada.
- Realizar pausas activas cada 60 minutos.
- Ajustar pantalla a la altura de los ojos.
- Fortalecer musculatura profunda cervical.
- Controlar niveles de estrés.
- Dormir adecuadamente.
La prevención es un trabajo diario.
¿Cuándo acudir a un especialista?
Debes consultar si:
- El dolor cervical es recurrente.
- Aparece dolor irradiado hacia la cabeza.
- Los analgésicos no solucionan el problema.
- Sufres episodios repetidos de migraña postural.
Una valoración profesional permite identificar factores biomecánicos y sistémicos implicados.
La deshidratación no suele ser la causa principal del dolor postural, pero sí puede actuar como factor agravante importante.
Cuando existe sobrecarga cervical, la falta de hidratación reduce la capacidad del sistema musculoesquelético para adaptarse a las demandas diarias.
En pacientes con tendencia a migraña postural, mantener una correcta hidratación puede marcar la diferencia en la frecuencia e intensidad del dolor.
El abordaje integral desde la fisioterapia especializada permite tratar la causa real, educar en hábitos saludables y prevenir recaídas.

